Autor: Mara Loneliness
Concluido: No
Notas del Fanfic:
One Piece y todos sus personajes son propiedad de su autor, Eiichiro Oda
CAPITULO 3 Limosnero De Tu Amor
- ¿Acaso te has vuelto loco? – Dio un paso atrás luego de algunos minutos de silencio - ¿No vez que los dos somos hombres?
- ¡¡No me vengas con esas estupideces!! – Se defendió él espadachín, le dolió verlo apartarse - ¡¡Tu fuiste el que empezó esto!! – le recordó
- Pero hace rato aclaramos que no había significado nada – insistió el cocinero incrédulo de la declaración
- Para ti…
- ¿Y para ti que significo? – inquirió con el ceño fruncido, incapaz de comprender que había pasado ahí, ¿Cómo era posible que alguien con quien se la pasaba discutiendo la mayor parte del tiempo le estuviera diciendo que le gustaba?, eso no entraba en su lógica
Zoro se quedo callado mirando a su compañero con fijeza… ¿Qué debía decirle?, ¿debería decirle que había sido su primera vez?... “¡No!”… le grito una voz en su cabeza, si le decía aquello lo mas seguro es que se burlaría de él
- Te hice una pregunta
- ¿Y que mas da lo que signifique para mi? – Dijo al fin recogiendo sus espadas con calma - ¿Acaso eso va a cambiar tu manera de pensar? – pregunto sin verlo
- No – admitió calmado – No lo hará
- Entonces déjame tranquilo – pidió el peliverde antes de salir del camarote
Sanji miro la puerta cerrarse y suspiro, se agacho a recoger el plato con comida que había llevado… debía imaginar que algo así pasaría, el espadachín era muy reservado con respecto a sus sentimientos, seguramente nunca había tenido sexo con alguien a quien no quisiera de verdad… lo que significaba que sentía algo serio por él
¿Por qué tenia que haberse dejado llevar de aquella manera?... ahora sabia claramente que había herido al peliverde, y eso le preocupaba demasiado, mas de lo que quería admitir… viajaban juntos, debió pensarse bien las cosas, debió suponer que Zoro no era ese tipo de hombre… él era demasiado honorable, no como él… se paso la mano libre por el sedoso cabello y volvió a suspirar con aflicción, sabia que él no era de los que tenían aventuras de una noche, tenia que pensar en algo para que el peliverde se olvidara de esa tontería, algo bueno… ¿pero que?
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- ¡Maldita sea! – exclamo furioso tirando un puñetazo al viento, ya estaba en la cubierta, se sentía tan estupido, ¿Por qué había tenido que decirlo?, debió quedarse callado, tragarse ese sentimiento insano, como deseaba que hubiera una pared ahí, algo duro para golpearlo con toda su fuerza, para poder descargar toda esa humillación que lo estaba recorriendo por completo, toda esa ira que le pedía salir de su sistema… pero no había nada que golpear y por alguna razón no había querido golpear al rubio, aunque ese cocinero de mierda si que se lo había ganado
Suspiro con frustración al tiempo que se pasa una mano por el rostro y la cabeza, dejándola en su nuca para masajearse y liberar todo el estrés que estaba acumulando, lo mejor hubiera sido no decir nada, fingir que tampoco había significado nada para él, pero el rubio lo hacia sentir tan vulnerable, tan frágil… cuando estaba con el se desvanecían todas sus defensas. Tenía las manos vendadas, las observo soltando su cuello, luego apretó los puños con fuerza sintiendo un ligero escozor por la presión en las recientes heridas, y no dejo de apretar hasta que la venda se torno roja por la sangre que se estaba sacando… suspiro y comenzó a masajearse las manos con una mueca de dolor…
Sonrió con tristeza, siempre había sido así, para olvidar el dolor emocional se provocaba dolor físico, se esforzaba hasta desfallecer, y si no se desmayaba por el cansancio, volvía a levantarse y se exigía el doble… fue lo que hizo cuando Kuina murió y era lo que hacia en ese momento, ahogaba el sentimiento de desolación en su interior, esperando que no saliera jamás; aunque la presión en su pecho era sofocante, no iba a permitir que le vieran mas humillado, no iba a permitir que un solo destello de dolor se notara en sus ojos.
Respiro con fuerza y se irguió mirando el cielo por unos momentos, él era fuerte y una tontería como esa no lo derrumbaría, se iba a mantener firme e indiferente, se iba a comportar como siempre lo hacia; no tenia pensado permitir que el rubio sintiera que tenia ningún tipo de control sobre él o sobre sus reacciones… si iba a ser el mejor espadachín del mundo no debía permitir que sus sentimientos lo sobrepasaran, debía mantenerse serio, ecuánime, inflexible… solo de aquella manera lograría superar a su gran rival… aunque eso le significara estar siempre solo…
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Ya era medio día y acababan de desembarcar, auque todo había sido muy precipitado por que Robin estaba vigilando y no aviso a tiempo que ya había visto la isla, de hecho si Luffy no le hubiera preguntado que era lo que se veía frente a ellos tal vez los habría hecho estrellarse
- Primero podemos recorrer la ciudad para conseguir información – les indico Nami mientras bajaban del barco – y luego nos veremos en… - giro la vista despacio por el puerto, hasta que la poso en un restaurante – ese establecimiento – señalo – a las siete para la cena – todos posaron la vista en el lugar y luego la posaron en ella otra vez – Robin y yo iremos juntas – les informo – ella necesita algo de ropa, no puede ponerse siempre la mía – añadió mirando a la morena, quien le sonreía amablemente – ustedes hagan lo que les plazca, pero nos vemos a las siete – volvió a decir cuando se alejaba junto a Robin – No se vayan a perder
- Creo que eso lo dijo por ti, Zoro – se burlo Usopp dándole leves codazos en las costillas
El espadachín lo miro de reojo y también sonrió
- Yo creo que lo dijo por Luffy – le indico – aunque creo que es un poco tarde – comento frunciendo él ceño y mirando a su alrededor, pero el joven capitán no estaba por ninguna parte - ¿En donde se habrá metido?
- Bueno, yo me voy – dijo Sanji con calma – debo comprar algunas cosas
- ¿No crees que deberíamos reabastecernos hasta que dejemos la isla? – le sugirió el espadachín
- Tengo mucha tensión que liberar – le indico el rubio al volverse a verlo, pero se arrepintió de inmediato al notar el cambio en el semblante del espadachín y el ligero rubor que subía a sus mejillas al tiempo que agachaba el rostro con una mirada triste
- ¿Tensión? – Pregunto Chopper desde el barco confundido – Creo que tengo una receta para hacer un medicamento para eso – comento pensativo perdiéndose en el interior de la carabela
- Menudo tío – mascullo Usopp despreocupadamente adentrándose en la ciudad – eso es lo único en lo que piensa siempre
- No pierdas tiempo – le dijo el peliverde queriendo sonar indiferente – vete de una vez o te quedaras sin chicas
- ¿Por qué no me acompañas?
Zoro poso la vista en el rubio con los ojos muy abiertos y sintiendo que sus mejillas ardían aun mas… ¿le estaba pidiendo…?
- También debes necesitarlo – el rubio no veía a su amigo por que estaba tratando de encender su cigarrillo – Estoy seguro que hay buenas chicas por aquí – añadió levantando la vista – seguro encuentras una que te guste
El peliverde se había dado la vuelta y había comenzado a caminar en dirección opuesta a él
- No me interesa – le dijo sintiéndose como un imbecil por haber creído que le sugería hacerlo con él, pero mas aun por haberse ilusionado por ello
- ¡Oi, Zoro! – Lo detuvo sujetándole el hombro – no lo digo para molestarte
- No quiero tu lastima cocinero idiota – le respondió deshaciendo el contacto – puedo arreglármelas perfectamente bien yo solo
- Como quieras – respondió él rubio girando sobre sus talones para darle la espalda y comenzar a caminar
Lo observo alejarse y no pudo evitar sentir una soledad punzante en el pecho, donde estaba su corazón… ¿Por qué tenia que sentir aquello por alguien como el rubio?... no tenia sentido, que podía encontrar fascinante en él, aparte de su sedoso cabello dorado, su piel blanca y suave, sus hermosos ojos negros… sacudió la cabeza * De acuerdo, es atractivo * se dijo a si mismo y comenzó a caminar también * Pero eso no significa que deba sentir esto por él * exhalo fastidiado por toda esa confusión * Nami también es atractiva… mmm… * medito un poco * quizás es una bruja ladrona, pero es atractiva y la conozco de mas tiempo * negó con la cabeza e hizo un gesto de desaprobación, la pelirroja no le gustaba para nada * Ahora también esta Robin… * volvió a negar con la cabeza, por muy bonita que fuera no confiaba en ella, y no creía que lo haría en mucho tiempo
Acabo por descartar a todas las mujeres que conocía por X o Y razón, y al final siempre estaba pensando en el rubio… miro el suelo con tristeza al detenerse, seguramente el cocinero estaría disfrutando con alguna atractiva joven en un hotel de paso… suspiro, la única mujer en su vida que había valido la pena querer se había muerto hacia mucho tiempo atrás… * Kuina… * suspiro… ahora ya no importaba, por quien sentía algo era por Sanji y aunque no lograra entenderlo no lo podía cambiar
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No le tomo mucho conseguir una chica ni encontrar un buen hotel… se incorporo y busco con la mirada su saco, necesitaba un cigarrillo… se levanto y miro a la joven de cabello castaño dormida junto a él. Sin duda era bonita y muy bien agraciada, lo habían hecho un par de veces antes de quedarse dormidos y se sorprendió imaginándose al espadachín mas de una vez, recordando sus roncos gemidos y su respiración entrecortada… * ¿Qué me pasa? * se pregunto al levantarse para buscar su ropa * Zoro es un hombre * aun así no pudo evitar recordar la noche anterior, cuando el espadachín se entrego a él, se había portado tan sumiso, tan dócil, como si nunca… abrió los ojos desmesuradamente * No * se dijo negando con la cabeza y sentándose en la orilla de la cama * No puede ser * trato de convencerse, pero ya era muy tarde, aquella idea se había estacionado en su mente, ¿Cómo no lo pensó antes?, era por eso que siempre era tan reservado, que nunca insinuaba que necesitara alguna chica, era virgen… * Yo fui el primero… * se dijo llevando su mano derecha a su pecho desnudo… el espadachín había sido el primero para el también, era el primer hombre con el que estaba, pero por mucho tenia mas experiencia, aunque fuera con mujeres, eso le había enseñado a controlarse, a no dejarse llevar y aun así había acabado haciendo el amor con el espadachín en la cocina, pero el peliverde no sabia controlarse, por esa razón cuando se vio atrapado por el placer lo único que atino a hacer fue dejarse llevar, por eso no lo había apartado
- Soy un cretino…
- ¿Por qué dices eso? – le pregunto la mujer incorporándose y cubriéndose el pecho con la sabana
- Debo irme señorita – le regalo una sonrisa y comenzó a vestirse a prisa – Había olvidado algo importante – le indico al ponerse la camisa
Se había aprovechado de la situación, de su experiencia… quizás Zoro había cedido al final, pero lo había obligado desde él principio, lo había orillado a aceptar sus caricias y sus besos… nunca había forzado a nadie, por que lo había hecho con una persona que era importante para él… tenia que admitirlo, aunque se la pasaran discutiendo la mayor parte del tiempo le tenia cierto aprecio al espadachín
- ¿Te volveré a ver? – le pregunto al verlo abrir la puerta
Él llevaba los zapatos y el saco en las manos
- Eso depende del mar – respondió y salio a prisa de aquella habitación
Bajo las escaleras a toda prisa poniéndose los zapatos en el camino, apenas había logrado maniobrar aquellos movimientos y comenzó a colocarse el saco. Salio del hotel y se detuvo a mitad de la calle, ¿A dónde se supone que iba?... quería ver a Zoro por que se sentía culpable, ¿pero que le iba a decir?, las cosas no habían cambiado en absoluto, el no pensaba formalizar una relación con el peliverde ni nada por el estilo, entonces ¿Por qué había salido así del hotel?, ¿Por qué había dejado a aquella hermosa joven por ir a buscar al marimo?
- Que fastidio… - saco un cigarrillo y lo encendió inhalando el humo y soltándolo con un suspiro largo
Desvió la vista en varias direcciones y miro un reloj enorme en una torre, como en Alubarna, aunque la arquitectura del lugar era muy diferente, vislumbro la hora y comienzo a caminar con las manos en los bolsillos, faltaba media hora mas para las siete, pero no estaba de mas irse de una vez
Comenzó a patear una piedra por el camino con total serenidad, quería dejar de pensar en aquello, tal vez se había equivocado, lo mejor era preguntarle a Zoro; aunque después de cómo se había comportado sabia que aunque tuviera razón el espadachín iba a negarlo, después de todo tenia su orgullo y ya se había dejado humillar bastante… nunca imagino que el peliverde se dejaría tratar de aquella manera, menos que no lo golpearía cuando le dejo que le gustaba y él solo atino a mofarse… Zoro no era tan sumiso, solía ser fuerte, aunque esa nueva faceta del espadachín lo enloquecía… negó con la cabeza molesto, otra vez estaba pensando en aquello, ya se había desahogado con una mujer, ya se había acostado con él, ¿por que diablos la maldita morbo no desaparecía?… ¿Por qué seguía deseándole?...
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Nami miro impaciente la torre del reloj y luego se giro hacia la morena, que estaba hablando con una mujer mayor desde hacia mas de 15 minutos, comenzó a tamborilear el suelo con un pie impaciente
Robin finalmente se despidió y camino hasta ella
- ¿Sucede algo señorita navegante?
- Casi son las siete – le señalo – debemos volver la puerto para buscar el local donde decidimos reunirnos
La morena le sonrió y comenzó a caminar
- Esa mujer me estaba hablando de la leyenda - comento
Nami se abalanzo a ella al puro estilo de Sanji, solo que en lugar de corazones en sus ojos tenia el símbolo de Bellis
- ¿Y que te ha dicho? – pregunto entusiasmada
- Que la leyenda tiene una maldición
- ¿Maldición? – pregunto asustada
- Deberíamos esperar para decírselo también al capitán – le sonrió
- Luffy no cambiara de idea – suspiro resignada la pelirroja – al contrario, le va a parecer mas emocionante
- Ya veo
- ¿Te dijo algo mas?
- Sobre el Lago De Diamante no – le respondió – pero me dijo que hay un Shichibukai en la isla
- ¿¡¡Que!!? – Nami casi se desmayo al oír aquello – démonos prisa – la jalo del brazo – hay que esconder el barco
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- Sombrero de Paja – comento mirando la bandera izada en el barco que había sido dejado descuidadamente a la vista de cualquiera – No cabe duda que son unos niños
Se dio la vuelta ignorando aquel símbolo pirata completamente, no tenia intenciones de pelear con alguien tan débil, además había ido a aquella isla a descansar un poco, hundir barcos todo el tiempo era cansado y aburrido… sonrió mientras iba calle arriba, no los buscaría, pero si se topaba con algunos seria divertido un pequeño duelo. En especial con ese espadachín, el único rival digno que tenia desde que pelo rojo perdiera el brazo, tal vez no por su fuerza, pero si por su gran espíritu de lucha.
Alguien que prefería la muerte a la derrota era el único digno de considerarse su rival, su posible sucesor…
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Miro hacia la puerta por el rabillo del ojo por enésima vez, aun no había señales del espadachín… * Ese marimo idiota * pensó molesto * seguramente se perdió *
- ¿kuef fuge lof kuef defcufbiefron? – pregunto Luffy con la boca llena de carne
- ¿Podrías comerte eso antes de hablar? – le pregunto él rubio molesto al tiempo que se volvía hacia ellos
El moreno trago todo de un bocado
- ¿Qué fue lo que averiguaron? – les pregunto a las chicas
- Se dice que el lago esta maldito – le informo Robin con calma – el lugar esta resguardado por las criaturas mas crueles del mundo y aquel que se atreva a intentar encontrarlo será condenado a sufrir eternamente la humillación mas gran que se pueda imaginar
- No suena tan malo – dijo Zoro acercando una silla para sentarse, acababa de llegar, pero alcanzo a escuchar la mitad del relato que indicaba la condena
- Estoy de acuerdo con Zoro – exclamo Luffy entusiasmado - ¿Qué puede ser tan malo? – pregunto inocentemente
El peliverde pidió una botella de ron con un ademán
- ¿Te perdiste otra vez marimo? – pregunto Sanji tratando de sonar burlón para que no se notara que estaba preocupado
- Estaba ocupado – respondió luego de dar un largo trago al licor
- ¿Ocupado? – Se burlo - ¿Haciendo que?
Zoro dejo la botella en la mesa y le dedico una sonrisa que no fue capaz de descifrar
- Liberando tensiones
Al rubio casi se le cae el cigarrillo de la boca al escuchar eso, y no solo a él, toda la tripulación se volvió a ver al peliverde incrédula, bueno, Luffy y Chopper solo voltearon por la reacción de los demás, ya que no estaban muy seguros de lo que quería decir aquello
No sabía por que lo había dicho, pero la reacción del rubio lo dejo más que satisfecho
- No bromees – le pidió el cocinero con una sonrisa forzada y sintiendo el desbocado tamborileo de su corazón
- No bromeo – se burlo - ¿crees que eres el único que lo necesita?
Sanji sintió una ira inmensa, como nunca la había sentido antes, tuvo deseos de reclamarle por su comportamiento, por portarse tan dócil con él la noche anterior y esa mañana… pero que idiota había sido al pensar que había sido su primera vez, al creer que le había hecho daño…
El rubio le sonrió tan diabólicamente que sintió que un escalofrió le recorría la espalda, apenas pudo reprimir el impulso de apartarse de él
El resto de la tripulación veían confundidos la discusión entre los dos hombres, no se estaban gritando, ni habían comenzado a atacarse como era su costumbre, quizás por eso sintieron ese extraño escalofrió en la nuca, algo andaba muy mal entre esos dos, mas que de costumbre
- Descansaremos hoy – los interrumpió la pelirroja – solo hay que elegir a quien cuidara el Merry…
- Lo haremos Zoro y yo… - la interrumpió el rubio dedicándole una mirada terrorífica al peliverde
La pelirroja dudo por un segundo
- No se…
- Vamos Nami-chan… - suplico – Te prometo que no vamos a matarnos – le dedico una sonrisa
- Esta bien
Zoro miro la escena molesto de que no se les ocurriera preguntarle, ese par parecía querer decidir siempre lo que él debía hacer, en especial la bruja usurera de Nami; pero en aquel momento estaba muy ocupado liando con las reacciones que había tenido su cuerpo tras escuchar al rubio sugerir que se quedaran solos en el Merry, ya no solo era su corazón desbocado, ahora también tendría que liar con la erección que acababa de tener, en especial por que el rubio le rozo una pierna por debajo de la mesa, acción que lo hizo erguirse totalmente ruborizado
Robin lo miro de reojo y después a Sanji y sonrió para si misma divertida por el juego de esos dos
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Nami había insistido en mover el barco y anclar del otro lado de los cabos, lejos de donde lo pudieran ver los marines, aunque Luffy le dijo que no se preocupara perecía que algo la tenia bastante nerviosa
- ¿Te dijeron quien era? – le pregunto a Robin mientras los chicos terminaban de atar el barco
- No navegante-san – le respondió calmada
- Lo mejor es no decírselos
- ¿Le preocupa que no puedan con él?
- Lo que me preocupa es que Luffy se olvide del tesoro y quiera ir a pelear – confeso sin pena – Estos sujetos solo están buscando un pretexto para patearle el trasero a alguien
Robin le sonrió
~ Nami-chuan ya he asegurado el ancla ~ le informo Sanji bailando en la cubierta
- Gracias Sanji-kun – le sonrió, aunque una gota de sudor resbalaba por su nuca
~ Nami-chuan se ve preciosa cuando da las gracias ~ exclamo casi derretido por la felicidad
- Ya hemos terminado – anuncio Usopp desde la playa
- ¡¡Si!! – corroboraron Luffy y Chopper levantando una mano cada uno con entusiasmo junto al moreno de nariz larga
- He terminado – informo también Zoro al bajar del mastelero luego de atar todas la velas
Así que todos bajaron dejando al rubio y al espadachín en el barco
- ¡Se los encargamos! – Les grito Usopp - ¡cuiden bien a Merry!
- ¡¡Sanji-kun, Zoro, contamos con ustedes!! – se despidió Nami
~ No te preocupes Nami-chuan ~ respondió haciendo un ademán de despedida
- ¡¡Nos vemos mañana a primera hora!! – le recordó la pelirroja
~ Si
- ¡¡Trata de que Zoro no se pierda!! – sonrió ampliamente Luffy antes de perderse a lo lejos
El rubio volvió la vista en todas direcciones pero no vio al peliverde
- ¿Dónde se habrá metido?
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Estaba sentado en la canasta de vigía en la cima del mástil, asumió que él rubio se quedaría abajo a dormir, después de todo lo había cubierto la noche anterior, cruzo sus brazos detrás de su cabeza y se recostó, pero el sonido de alguien subiendo por la malla lo mantuvo alerta, no abrió los ojos, pero sintió claramente como alguien se sentaba junto a él
- Se que estas despierto – dijo de improviso con voz irritada
Zoro abrió un ojo y lo miro sin moverse
- ¿Qué quieres?
- Yo nada – aseguro alzándose de hombros - ¿Y tú? – le pregunto con voz sensual al oído y apoyando una mano en el musculoso pecho
- Yo… - se maldijo al saber que el rubio notaria como se aceleraba su pulso teniendo la mano ahí – quiero que me sueltes – afirmo sin mucha convicción quitando aquella delgada mano de su pecho
- Mentiroso – escupió el rubio posándose sobre él y apresando sus labios en un beso salvaje
El espadachín quiso resistirse a sus propios impulsos, pero no podía controlarse, con lentitud poso sus manos en la cintura del rubio, primero rozando con timidez, pero con forme el beso se profundizaba fue apretándolo contra su cuerpo
- Lo vez – sonrió satisfecho al separarse y deshacer el abrazo – tu no quieres que te suelte – le acuso al ponerse de pie y acomodarse la camisa
- ¿Qué haces? – pregunto el peliverde confundido y decepcionado con voz jadeante
- Me voy a dormir – respondió al poner un pie fuera de ahí – tuve mucha actividad esta tarde – le contó con una sonrisa satisfecha sujetándose el mentón
Lo miro desaparecer de su vista y apretó los puños, cerro los ojos con fuerza y oprimió su mandíbula… luego de unos minutos echo la cabeza hacia atrás y abrió los ojos para contemplar el cielo, él tenia toda la culpa, si tan solo pudiera controlarse y apartarlo… pero no podía, quería sentirlo cerca aunque sabia que no le correspondería jamás, quería que lo tocara aunque fuera para liberar tensiones… quería estar con Sanji aunque este no sintiera nada por él, aunque le despreciara y lo tratara como un objeto… no le importaba… si podía estar con el por unos momentos… aunque eso significara renunciar a su orgullo y conformarse con las migajas
CONTINUARA...








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